Israel queda sin mayoría clara y abre una compleja negociación de gobierno
Las elecciones israelíes dejaron un Parlamento fragmentado y sin un ganador capaz de gobernar por sí solo. Las proyecciones de los principales canales, con alrededor del 86% del total contabilizado, ubicaban al bloque de derecha, ultraderecha y partidos ultraortodoxos encabezado por Benjamin Netanyahu en 53 bancas. El arco opositor liderado por Gadi Eisenkot alcanzaba 48 y los partidos que representan principalmente a ciudadanos árabes sumaban un récord de 19.
El dato central no es sólo quién obtuvo más bancas, sino que ninguno llega a las 61 necesarias para controlar la Knesset. Netanyahu aparece en mejor posición para permanecer como primer ministro interino y negociar apoyos, aunque necesitaría atraer a sectores rivales. Eisenkot, por su parte, requeriría un acuerdo amplio con las fuerzas árabes, una opción que parte de la dirigencia judía rechaza.
El Comité Central Electoral todavía debía procesar cientos de miles de votos emitidos en sobres dobles, utilizados por militares y personas que votan lejos de su domicilio. Por eso, cualquier distribución debe presentarse como proyección y no como resultado final.
El desenlace incidirá en la política de seguridad, la relación con Estados Unidos y los países árabes, la conducción de los conflictos regionales y la economía israelí. La formación de gobierno podría llevar semanas y depender de compromisos que aún no fueron anunciados.
Qué está confirmado / qué sigue en desarrollo: Confirmado que ningún bloque proyectado alcanza 61 bancas. Sigue pendiente el escrutinio especial y la posterior ronda de consultas para formar gobierno.
Lugar y fecha del hecho: Jerusalén, Israel — 27 al 29 de octubre de 2026.
Fuente primaria, si existe: Comité Central Electoral de Israel.
Medio o fuente secundaria: Reuters; Times of Israel.